No hace falta ser cabra
Aquí llega por fín, el hombre cabra.
Porque ser cabra puede tener ventajas, pero quizás demasiados inconvenientes. No dejes de ver esta simpática historia.
¿Has visto alguna vez a la mujer salmón?
Vaga por ríos poco profundos, siempre a contracorriente, buscando sombra y cobijo donde poder poner sus huevos. Si aún no la conoces, estás todavía a tiempo.
Actualizado: Así se hizo... El hombre cabra y la mujer salmón.
Categorías
msc0 TrackBacks
Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: No hace falta ser cabra.
URL de TrackBack de esta entrada: http://www.antorcha.es/mt/mt-tb.cgi/239
Escribir un comentario